La demolición del edificio Escalinata de Algeciras empezará el 9 de noviembre
Los propietarios han comunicado al Ayuntamiento el inicio de los trabajos, que deberán estar terminados el 29 de enero de 2027.
FJCG
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Foto: Ayuntamiento de Algeciras
La demolición del edificio Escalinata de Algeciras comenzará el martes 9 de noviembre. Así lo ha anunciado el alcalde, José Ignacio Landaluce, tras recibir la comunicación de los propietarios del inmueble, situado en el número 1 de la calle Murillo. Los trabajos tendrán como fecha límite el 29 de enero de 2027.
Qué se va a hacer
La demolición se hará de forma manual y de arriba abajo, y estará controlada mediante un sistema de sensores. Además, se instalará un sistema semafórico para regular el tráfico en la salida de los garajes del edificio Plaza Alta.
Para poder iniciar el derribo, la comunidad de propietarios ha tenido que presentar en el Ayuntamiento el proyecto técnico de ejecución, los informes favorables y el estudio de seguridad y salud. También ha entregado los justificantes del pago de las tasas urbanísticas y de la fianza que garantiza la correcta gestión de los residuos de construcción y demolición, junto al compromiso de asumir los posibles daños en el viario público.
El Patio Soto también se rehabilitará
Landaluce ha informado además de que los propietarios del Patio Soto, en la calle Carteya, se han comprometido con el Ayuntamiento a poner en marcha el proyecto de rehabilitación y recuperación del inmueble. El alcalde ha explicado que desde el Departamento de Disciplina Urbanística se ha trabajado durante los últimos años para llegar a este punto, con expedientes sancionadores, multas coercitivas y órdenes de ejecución, porque el estado actual del edificio supone riesgos, también para la integridad de las personas.
El papel del Ayuntamiento
La primera teniente de alcalde y delegada de Urbanismo, Yessica Rodríguez, ha explicado que el Consistorio ha venido intermediando durante los últimos años para lograr el derribo, pese a que la responsabilidad directa correspondía a los propietarios. De hecho, el Ayuntamiento había iniciado los pasos para recurrir a una ejecución subsidiaria si la propiedad no acometía finalmente la demolición.